domingo, 24 de febrero de 2013
viernes, 25 de enero de 2013
Mafalda y la historia a través del humor
Susanita, Manolito y el ejército
No es lo mismo la gala que ir a la
guerra. Sin duda es más glamoroso para un integrante del ejército recibirse con
todos los honores que participar como conscripto en la guerra de Malvinas.
En el surgimiento del ejército profesional en
Uruguay tuvo mucho que ver la guerra del Paraguay. En esta y atados todavía a
la realidad argentina y brasileña fuimos a una guerra contra una poderosa pero
pequeña Paraguay a la cual desbastaron en 5 años originando un verdadero
genocidio.
Recordar que el estado uruguayo en ese momento
mantenía en algunas personas la creencia que perfectamente podíamos integrar
alguno de los vecinos que todavía ambicionaban nuestro territorio. Es decir que
la nación estaba en formación.
De allí volvimos con conocimiento sobre el arte
de la guerra que no teníamos o que era muy vago. Los enfrentamientos eran a
lanza y sable con pocas armas de fuego y predominaba el encontronazo personal
con el enemigo.
Es así que nuestro ejército sale fortalecido,
pero deberá esperar algunos años para perfeccionarse.
Con el advenimiento del Coronel Lorenzo Latorre
en 1876 y con el apoyo de los sectores fuertes de la economía se empezó a
modernizar a la tropa. La razón era concentrar el poder disperso en al campaña
y proclive a las guerras civiles que le brindaba al guacho el descontrol que le
permitía sustentarse.
Fusil Remington, telégrafo, ferrocarril, etc.
le dio unidad y fuerza a un sector que tuvo una importancia mayúscula en la
conformación del país.
La gala aparecerá después. Con Máximo Santos
como presidente las cosas cambiaron. El ahorro de Latorrre comenzó a
dilapidarse.
Se había logrado una balanza comercial
favorable. Exportaciones superan a las importaciones y la economía se
acrecentó.
Máximo Santos, ministro de guerra, llegará al
poder como representante del sector popular del Partido Colorado, pero con el
apoyo del sector tradicional de los blancos, en la figura de Timoteo Aparicio.
Una parte del dinero ahorrado se destinará a lo
que preocupaba a Susanita. Privilegios, condecoraciones, distinciones, aumentos
del número de soldados, desfiles, uniformes que imitaban a los napoleones
franceses. Pero no Napoleón Bonaparte, sino que a Napoleón III.
Esto y otras cosas llevaron a un desorden
financiero importante.
También por esta época se creó la Escuela o
Colegio militar.
A diferencia de lo que ocurre en Argentina, en
Uruguay no hubo servicio militar obligatorio, en algún momento allí fueron
llevados quienes no tenían un papel que acreditara trabajo o un hogar fijo,
terminando con el gauchaje que azolaba la campaña.
De hecho hacia principios del siglo XX se
produce la última guerra civil. Bajo el lema “Aire libre, carne gorda” y “Habrá
patria pa’ tuitos o pa’ naides” las patriadas blancas buscaban una
participación política que les estaba negada. Pero su derrota reafirmó el
concepto de que la modernización había rendidos sus frutos. El ejército
respondía al Estado, ya no a caudillos.
En los primeros 30 años del siglo XX no hay
aspectos importantes que relevar sobre la institución.
Hay que ver la actuación en el conato que
intentó defender las instituciones en 1935 en Paso Morlán en donde tuvo
destacada actuación un graduado de la escuela militar y avezado piloto de
aviación. Oscar Gestido también participará de forma muy activa en tiempos de
paz. Más específicamente en 1959 cuando las inundaciones lo cual generará en la
mentalidad de la gente una alternativa al político tradicional. Por ser un
hombre austero, honesto y luchador para la mayoría de la población se lo elige presidente
para el período 1967- 1972. pero a los pocos meses de asumir fallece.
Al principio de la lucha contra los tupamaros,
un grupo de guerrilla urbana liderado por Raúl Sendic, no intervinieron. Si
comenzaron a hacerlo hacia fines de los ’60. En setiembre de 1971 se encomienda
el liderazgo que estaba en manos de la policía. Cada vez participaban más y los
políticos no salían de su encrucijada. Además los casos de corrupción de estos
últimos no lo ayudaban para nada. Parte de la población hizo carne en la
mentalidad de Susanita, aquí, en Argentina y en muchos países.
El golpe de estado llegó en 1973. Se hicieron
con el poder y buscaron una alternativa al sistema político sin romper del todo
con la democracia que como decía Churchill, es el menos malos de los sistemas
para gobernar.
Para reafirmar posturas se sirvieron de los
medios de comunicación masivos que mediante la auto censura reafirmara el poder
de los militares. Ese proceso se llamó ensayo fundacional y va desde 1976 al
1980. Cuando pierden el plebiscito que generaría una nueva constitución que no
fue.
Antes tuvimos, en 1975, el año de la
Orientalidad en donde resaltaron momentos de la historia del Uruguay que le
convenían a la fuerza.
Es decir que había que generar un imaginario en
la población para generar una base en el pueblo que acreditara la actividad del
régimen. Por cierto que finalmente triunfaron los valores de la democracia,
pero las susanitas y susanitos todavía se mantienen, tras el lujo y el oropel
de los uniformes, muchas veces ven un orden que se impondría fácilmente sin
descontrol y que es lo que el país necesitaba. Ya vimos que eso no fue así
durante 11 años. Había que recordar entonces que loas buenas costumbres y los
modales muchas veces no tienen la hipocresía de su lado. Reflexionar sobres
ciertos momentos de nuestra historia deben de servir para que las susanitas y
susanitos no sientan asco sobre el hermano de Manolito que también es un ser
humano como el que manda la tropa.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Mafalda y la historia a través del humor
Mafalda,
Guille y los servicios públicos.

En muchos países del mundo los servicios
que son considerados como más necesarios son públicos. Esto significa que no se
busca un lucro o beneficio oneroso sino que por el contrario existe la urgencia
que llegue al máximo de gente porque de no ser
así se entraría en problemas mayores.
De hecho en Inglaterra ya fueron nacionalizadas
varias empresas desde antes de 1945. Churchill nacionalizó los astilleros del
Támesis en 1908, mientras que la comisión forestal, la oficina de Electricidad
Central, la Corporación Británica de Radiodifusión (BBC), la junta de
Transporte de Pasajeros de Londres y las líneas aéreas Intercontinentales
fueron creadas en el período de
entreguerras. Después de la guerra se siguió con el proceso. El carbón, la
aviación, los caminos, los ferrocarriles, el gas, la electricidad, el acero,
son ejemplos.
No obstante, en la década del 80, durante el
gobierno de Tatcher ingresaron 100.000 millones de libras por la privatización
de algunos servicios. Algo parecido a lo ocurrido durante el gobierno del
argentino Carlos Saúl Menem en los ’90.
Muchos de estos servicios en América Latina fueron traídos por extranjeros
emprendedores durante el siglo XIX.
En Uruguay los ingleses cumplieron con ese
cometido ya que su experiencia europea les brindaba la posibilidad de invertir
dinero en el país y además era de mucha utilidad, en el caso del transporte,
por ejemplo, para trasladar materia primas necesaria y productos
manufacturados.
La urbanización montevideana en pleno
crecimiento incentivó su contratación y la facilidad por parte del Estado para
cumplir un fin preciso y necesario para todos.
El telégrafo tuvo su primer tendido en 1866; el
primer ferrocarril es de 1869, de un español primero y luego de accionistas
ingleses; el alumbrado público con gas en 1853; teléfonos en 1882; la empresa
Fynn de aguas corrientes es de 1871 y pasa a manos inglesas en 1879; el
alumbrado público en al fábrica inglesa Liebig´s es de 1883.
Fue durante el batllismo que su líder vislumbró
la posibilidad de encarar un proceso que comienza a principios del siglo XX y
se mantiene hasta la mitad de la década del ’50.
Algunos de esos cambios fueron el Puerto de
Montevideo de 1909; la Compañía telegráfica en 1907; el Banco República entre
1911 y 1913; el Banco Hipotecario en 1912; el Banco de Seguros en 1911;
Ferrocarriles en 1915 (no monopolio); energía eléctrica en 1912; a este proceso
hay que sumarle el ocurrido durante el neobatllismo.
En 1947 y con el fallecimiento de Tomás
Berreta, asume el sobrino de José Batlle y Ordóñez, Luis Batlle Berres con los
mismos principios de su tío. Es así, que comienza durante su mandato la segunda
parte del plan de estatizaciones y nacionalizaciones. Previamente se había
creado ANCAP, durante la presidencia de Gabriel Terra, teniendo el monopolio de
la refinería de petróleo. No así su comercialización.
Siguiendo con el gobierno de Luis Batlle y
mediante un pago de deudas inglesas contraídas durante la guerra, el gobierno
se hizo con las empresas de esa procedencia. Estas son la Administración
Municipal de Transporte (AMDET) en 1947, la Administración de Ferrocarriles del
Estado (AFE) en 1952, Obras Sanitarias del Estado (OSE) en 1950 y por último la
hoy problemática Primeras Líneas Uruguayas de Navegación Aérea (PLUNA).
En Argentina ocurrió por la misma época durante
el gobierno de Juan Domingo Perón. También en ese país se critica la forma en
la cual funcionan estas empresas. Es así, que Guille protesta por el servicio. Lo
cierto que en Uruguay cuando se quiso privatizar mediante un plebiscito, en
1996 la ciudadanía se opuso. Eso sí, el sol sigue siendo un servicio de todos y
gratuitos.
martes, 11 de septiembre de 2012
Mafalda y la historia a través del humor
-->
Playa, Citroen y velocidad.
La década del ’60 fue una época
revolucionaria en todo sentido. Las clases medias aspiraban, como la burguesía,
a tener un momento de ocio y esparcimiento. En Argentina, era Mar del Plata y
su trágica ruta. Esa que el “tuerca” recorre a una velocidad desmedida y el
pobre oficinista, el padre de Mafalda, con su humilde pero rendidor Citroen,
económico pero de cero potencia, se indigna ante su competidor de ruta.
En Uruguay era el ansiado Este. Antes que se
construyera la Interbalnearia. La costa de oro, Parque del Plata o Punta del
Este, Atlántida, Piriápolies o lejana La Paloma. Rocha no era lo que es hoy.
Por supuesto no eran los oficinistas a los que
escribía Benedetti. Estos vivían otras vicisitudes. Da la impresión que vivieran
una especie de burbuja en donde el no entender de política era la justificación
para no opinar sobre temas ideológicos. Hasta que faltaba dinero!! Cuándo esto
ocurría ahí se indignaban y cómo!!
Sufrirían entonces varios cambios. Pero la ida
a la playa era sagrada. Vivieron al Estado interventor y el neo liberal...
Onganíato y Pachecato, dictaduras y vuelta a la democracia. El obrero recurre
al ómnibus y la playa Ramírez. Pero cada vez se anima más a balnearios lejanos
como Santa Teresa y su camping repleto. José Edgardo González para el
suplemento familiar de “El Día” cuenta: “Bikini y mate amargo; arena en las
milanesas, caminata por el borde del agua; piropo que parte de un grupo
juvenil; radio a transistores; (...) La cola para el retorno veces, amarga el
día”. La crónica es de 1970.
Las playas montevideanas también son visitadas
por argentinos así podría ser la familia de Mafalda.
Hacia fines de la década del ’50 se había
generalizado las vacaciones pagas en el Uruguay. En Argentina durante el
peronismo también se popularizaron el descanso de varios días.
Sin embargo hubo varias restricciones para
dirigirse al Uruguay, como pasaporte o certificado de buena conducta. Para
nosotros era imprescindible que se vinieran porque representaban el 80 % del
turismo.
Muchos se quejaban de su apariencia y su forma
de hablar o vestirse. Pero era necesario cuidarlos y regalarle una sonrisa.
Eran épocas también de Isettas y Fiat 600. El
primero era fabricado por la BMW alemana y le decían el “el huevo sobre
ruedas”. Los fititos aparecen en 1956 en Uruguay. Autos económicos como el
Citroen que aquí también tuvo su cuarto de hora.
Y si no se contaba con autos se iba en la ONDA
o inclusive en tren más específicamente con la línea hacia el Este.
Pero, ¿de dónde viene la idea de ir a la playa?
O la elección de esta como sitio de destino.
En realidad parte de la aristocracia. Y primero
fue al campo. Hacia mediados del siglo XIX un buen burgués francés debía tener
una residencia en el campo. Monet, Manet, Fritz Paulsen así lo describían en
las pinturas de la época. Eso en cuanto a las burguesías de provincia. Las de
Paris alquilaban en casas de campo u hoteles.
Aglaé Adanson dice en 1831: “Marcharse el
sábado por la tarde, pasearse el domingo (si no llueve) y regresar a la ciudad
el lunes por la mañana, he aquí a lo que llaman muchos parisienses salir al
campo”.
El 6 de agosto de 1854, Auguste Villenet evoca
así, en el Fígaro, el intenso calor y la capital desierta: “Se diría que toda
la vida ha ido a refugiarse en los andenes de los ferrocarriles”, donde los
maridos acompañan a sus esposas que parten para los baños de mar o el campo.
Desde la década del ’70 del siglo XIX las empresas
de tranvías se encargaron de promover las zonas de baños en el Uruguay.
Más que una idea o una necesidad fue un producto
creado por el transporte. Sin embargo hasta la década del ’30 del siglo XX no
se impuso el hábito de ir a la playa. De hecho recién de 1912 data el remate de
solares del balneario de Piriópolis creado por Francisco Piria. En Atlátida y
Carrasco pasó lo mismo y en el mismo año. También recordando a los primeros
podemos mencionar a J. P. Fabini, Miguel Perea, Miguel Jaureguiberry, Miguel Busanelli,
etc.
Al día de hoy falta la crónica de un personaje
como Mafalda. Es decir los jóvenes de ahora están para otros derroteros
diferentes a los nuestros. Pero la playa sigue esperándonos a todos como esa
meta anual por la que muchos transitan en el verano.
domingo, 26 de agosto de 2012
viernes, 24 de agosto de 2012
miércoles, 11 de julio de 2012
Mafalda y la historia a través de la humor
Mafalda, Manolito y la la bolsa de valores.
Por enésima vez la bolsa de valores a
sufrido un colapso a nivel mundial y traslada las crisis de un lugar a otro del
planeta.
El asunto es apostar por empresas que pueden
dar algún rédito superior.
En 1929 se jugaba a que la especulación iba a
producir un aumento mágico...hasta que no ocurrió.
¿Quién manejaba la bolsa? Bueno, entre otros el
personaje mencionado por Manolito, Rockefeller. Dueño entre otros de grandes
corporaciones responsables de la formación del estado imperial que todos
conocemos como Estados Unidos.
Ahora, este señor no siempre fue rico. Sin duda
es un ejemplo de sueño americano hecho realidad. Su padre fue un buhonero
errante que traficaba en las pequeñas poblaciones. Pero formó parte de un grupo
de emprendedores del siglo XIX que se convirtieron en industriales partiendo de
medianos agricultores del oeste americano.
John Rockefeller formó el primer trust
importante en 1870: la Standard Oil. Ejemplo de capitalismo financiero, unió su
esfuerzo junto al de otros para controlar los ferrocarriles, los metales como
el cobre y el hierro, servicios públicos, etc. De ahí a ser dueños de medio
mundo, un paso.
En 1911 controlaba, junto a J. P. Morgan, 118
puestos directivos en 345 bancos y compañías fiduciarias con recursos de 2679
millones de dólares; además, 30 puestos directivos en las compañías de seguros
con un activo de 2293 millones.
Por esa época buscaban intervenir en algo tan
peligroso como la revolución campesina mejicana. Las inversiones yanquis en ese
país eran del 40 % del total en el extranjero. De todas maneras la jugada no
salió como estaba prevista por el momento y en 1917 los norteamericanos
debieron abandonar suelo mejicano.
En 1928 nace el cártel del petróleo entre la
Standard Oil, la Shell y la Anglo Iranian (llamada después British Petroleum)
dividiéndose el planeta. Ni que decir que las filiales de estas empresas
brindan mucho más que los EEUU y Canadá.
Acá tienen cada vez más incidencia en los
gobiernos gracias a la penetración que realizan con base en su poder económico.
Así logran tener el monopolio del refinamiento
y el comercio al precio que ellos imponen.
En la década del ’30, Rockefeller controla
compañías y bancos por 6613 millones de dólares. Después de 1911 se había
dividido la Standard Oil luego de un fallo judicial adverso, pero siempre
listos, vislumbraron la posibilidad de quedarse con el petróleo de Medio
Oriente en problemas después de la guerra.
Así la Standard Oil de California descubre
petróleo en Bahrein y se unirá a la Texas Co formando Calsex. Pronto se unirá
la Arabian Oil Co (ARAMCO) para explotar los yacimientos que habían pertenecido
a los beduinos.
También se obtuvo concesiones en Venezuela
apañados por el dictador Juan Vicente Gómez y en Perú por el dictador Leguía.
Ya que hablamos del continente americano
mencionar a un empleado de Rockefeller que llegó a nada más ni nada menos que
presidente. Es el caso de Anastasio Somoza, nieto de un bandolero sanguinario
llamado “siete pañuelos” que usaba para limpiarse la sangre de sus víctimas.
“Tacho”, apodo de Somoza, fue Inspector de la fundación Rockefeller,
electricista, falsificador de monedas, etc. antes de ser presidente de
Nicaragua por años fundando una dinastía que se perpetuará en el poder hasta
1979.
También, viniéndonos más al sur, en Paraguay y
Bolivia, Rockefeller tuvo su influencia. La Standard Oil se relaciona muy bien
con el gobierno boliviano y estos miraban con gran ambición al territorio del
Chaco disputado por Paraguay. Estos últimos tenían el apoyo de Inglaterra y
Argentina. La guerra se desató en 1932. En esta cumple un rol importante otro
ex empleado de la empresa. Spruille Braden quien será más conocido por su
intervención posterior en Argentina en la década del ’40.
El mundo posterior a 1945 tiene que ajustarse a
una nueva realidad.
En los acuerdos de Breton Woods, el Fondo
Monetario Internacional empieza a implementar sus planes de “ayuda” con cartas
de intención para aquellos que soliciten créditos.
Este plan está elaborado por los directores del
Federal Reserve Bank del cual algunos son representantes de la banca privada.
Ocho bancos acaparan el 63 % de los préstamos otorgados por el total de los
bancos comerciales. Uno de esos bancos es el Chase Maniatan del grupo
Rockefeller.
En 1949, la Standard Oil interpuso veto a un
préstamo que los EEUU iban a conceder a la compañía petrolífera mejicana PEMEX.
En Uruguay desde 1938 se firmó convenios para
que el gobierno compre 40 % del petróleo crudo sin licitación y donde lo
indique el cártel. Al precio que este quiere, obviamente.
Los yacimientos de petróleo en Brasil fueron
catalogados por el representante de la Standard Oil como categoría “C” y por lo
tanto este país dependía de Venezuela para abastecerse.
En Perú durante medio siglo la Stndard Oil
estafó a Perú en más de mil millones de dólares, fruto de regalías, fraude y
corrupción. Juan Velazco Alvarado nacionalizó la International Petroleum Co.
Filial de la Standard Oil.
También diversificó su economía participando en
la compra en Brasil de la Compañía de Mineracao Geral, una melalúrgica, a
precio de ruina junto a un consorcio integrado por otros monopolios.
En la década del ’60 formará junto al First
National City Bank de Nueva York y la Ford Motor Co. un consorcio llamado ADELA
que recibe préstamos del BID para desarrollo en América Latina.
Dice Nelson Rockefeller en su informe al
presidente Nixon en 1969: “Si bien el poder de veto de los EEUU sobre los
préstamos del BID no ha sido usado, la amenaza de la utilización del veto para
propósitos políticos ha influido sobre las decisiones”.
También el Banco Mundial ayudó a Rockefeller en
Brasil cuando fundó Petroquímica Uniao.
¿De que dependían entonces la ayuda de los
organismos internacionales de financiación y crédito? Según David Rockefeller:
“Los EEUU van a concertar su programa de ayuda económica en los países que
muestren la mayor inclinación a favorecer el clima de inversiones, y retirar la
ayuda a los otros países en que una perfomance satisfactoria no sea
demostrada”.
El mismo Davis Rockefeller que en 1979 saludará
a un viejo conocido nuestro:
“Su
excelencia Jorge Rafael Videla,
Presidente de la República Argentina.
Buenos Aires, Argentina.
Querido señor Presidente:
Le agradezco mucho que se haya hecho tiempo
para recibirme durante mi reciente visita a la Argentina. No habiendo estado
allí durante siete años, fue alentador ver cuántos progresos ha hecho su
gobierno durante los últimos tres años, en el control del terrorismo y en el
fortalecimiento de la economía. Lo felicito por lo que ha logrado y le deseo
todos los éxitos para el futuro.
El Chase Maniatan Bank está muy satisfecho de
tener presencia en Argentina, por medio del Banco Argentino de Comercio, y
esperamos que en los años venideros podamos jugar un creciente papel apoyando
el desarrollo de su país.
Con cálidos buenos deseos. Sinceramente, David Rockefeller”
En fin... sin comentarios.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)






