domingo, 24 de febrero de 2013

La guerra a través de la publicidad

A fines de 1941 Estados Unidos ingresa en la Segunda Guerra Mundial luego del ataque de Japón a la base naval de Pearl Harbor. Obviamente la prensa y las revistas más conocidas de la época así como todos los medios de comunicación se hicieron eco de eso. Va aquí un ejemplo de como la famosa Selecciones del Reader´s Digest lo mostraba mes a mes.




                                             
                                                   
 




George Hilton en Cine radio actualidad


viernes, 25 de enero de 2013

Mafalda y la historia a través del humor


Susanita, Manolito y el ejército


No es lo mismo la gala que ir a la guerra. Sin duda es más glamoroso para un integrante del ejército recibirse con todos los honores que participar como conscripto en la guerra de Malvinas.
En el surgimiento del ejército profesional en Uruguay tuvo mucho que ver la guerra del Paraguay. En esta y atados todavía a la realidad argentina y brasileña fuimos a una guerra contra una poderosa pero pequeña Paraguay a la cual desbastaron en 5 años originando un verdadero genocidio.
Recordar que el estado uruguayo en ese momento mantenía en algunas personas la creencia que perfectamente podíamos integrar alguno de los vecinos que todavía ambicionaban nuestro territorio. Es decir que la nación estaba en formación.
De allí volvimos con conocimiento sobre el arte de la guerra que no teníamos o que era muy vago. Los enfrentamientos eran a lanza y sable con pocas armas de fuego y predominaba el encontronazo personal con el enemigo.
Es así que nuestro ejército sale fortalecido, pero deberá esperar algunos años para perfeccionarse.
Con el advenimiento del Coronel Lorenzo Latorre en 1876 y con el apoyo de los sectores fuertes de la economía se empezó a modernizar a la tropa. La razón era concentrar el poder disperso en al campaña y proclive a las guerras civiles que le brindaba al guacho el descontrol que le permitía sustentarse.
Fusil Remington, telégrafo, ferrocarril, etc. le dio unidad y fuerza a un sector que tuvo una importancia mayúscula en la conformación del país.
La gala aparecerá después. Con Máximo Santos como presidente las cosas cambiaron. El ahorro de Latorrre comenzó a dilapidarse.
Se había logrado una balanza comercial favorable. Exportaciones superan a las importaciones y la economía se acrecentó.
Máximo Santos, ministro de guerra, llegará al poder como representante del sector popular del Partido Colorado, pero con el apoyo del sector tradicional de los blancos, en la figura de Timoteo Aparicio.
Una parte del dinero ahorrado se destinará a lo que preocupaba a Susanita. Privilegios, condecoraciones, distinciones, aumentos del número de soldados, desfiles, uniformes que imitaban a los napoleones franceses. Pero no Napoleón Bonaparte, sino que a Napoleón III.
Esto y otras cosas llevaron a un desorden financiero importante.
También por esta época se creó la Escuela o Colegio militar.
A diferencia de lo que ocurre en Argentina, en Uruguay no hubo servicio militar obligatorio, en algún momento allí fueron llevados quienes no tenían un papel que acreditara trabajo o un hogar fijo, terminando con el gauchaje que azolaba la campaña.
De hecho hacia principios del siglo XX se produce la última guerra civil. Bajo el lema “Aire libre, carne gorda” y “Habrá patria pa’ tuitos o pa’ naides” las patriadas blancas buscaban una participación política que les estaba negada. Pero su derrota reafirmó el concepto de que la modernización había rendidos sus frutos. El ejército respondía al Estado, ya no a caudillos.
En los primeros 30 años del siglo XX no hay aspectos importantes que relevar sobre la institución.
Hay que ver la actuación en el conato que intentó defender las instituciones en 1935 en Paso Morlán en donde tuvo destacada actuación un graduado de la escuela militar y avezado piloto de aviación. Oscar Gestido también participará de forma muy activa en tiempos de paz. Más específicamente en 1959 cuando las inundaciones lo cual generará en la mentalidad de la gente una alternativa al político tradicional. Por ser un hombre austero, honesto y luchador para la mayoría de la población se lo elige presidente para el período 1967- 1972. pero a los pocos meses de asumir fallece.
Al principio de la lucha contra los tupamaros, un grupo de guerrilla urbana liderado por Raúl Sendic, no intervinieron. Si comenzaron a hacerlo hacia fines de los ’60. En setiembre de 1971 se encomienda el liderazgo que estaba en manos de la policía. Cada vez participaban más y los políticos no salían de su encrucijada. Además los casos de corrupción de estos últimos no lo ayudaban para nada. Parte de la población hizo carne en la mentalidad de Susanita, aquí, en Argentina y en muchos países.
El golpe de estado llegó en 1973. Se hicieron con el poder y buscaron una alternativa al sistema político sin romper del todo con la democracia que como decía Churchill, es el menos malos de los sistemas para gobernar.
Para reafirmar posturas se sirvieron de los medios de comunicación masivos que mediante la auto censura reafirmara el poder de los militares. Ese proceso se llamó ensayo fundacional y va desde 1976 al 1980. Cuando pierden el plebiscito que generaría una nueva constitución que no fue.
Antes tuvimos, en 1975, el año de la Orientalidad en donde resaltaron momentos de la historia del Uruguay que le convenían a la fuerza.
Es decir que había que generar un imaginario en la población para generar una base en el pueblo que acreditara la actividad del régimen. Por cierto que finalmente triunfaron los valores de la democracia, pero las susanitas y susanitos todavía se mantienen, tras el lujo y el oropel de los uniformes, muchas veces ven un orden que se impondría fácilmente sin descontrol y que es lo que el país necesitaba. Ya vimos que eso no fue así durante 11 años. Había que recordar entonces que loas buenas costumbres y los modales muchas veces no tienen la hipocresía de su lado. Reflexionar sobres ciertos momentos de nuestra historia deben de servir para que las susanitas y susanitos no sientan asco sobre el hermano de Manolito que también es un ser humano como el que manda la tropa.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Mafalda y la historia a través del humor


 Mafalda, Guille y los servicios públicos.








En muchos países del mundo los servicios que son considerados como más necesarios son públicos. Esto significa que no se busca un lucro o beneficio oneroso sino que por el contrario existe la urgencia que llegue al máximo de gente porque de no ser  así se entraría en problemas mayores.
De hecho en Inglaterra ya fueron nacionalizadas varias empresas desde antes de 1945. Churchill nacionalizó los astilleros del Támesis en 1908, mientras que la comisión forestal, la oficina de Electricidad Central, la Corporación Británica de Radiodifusión (BBC), la junta de Transporte de Pasajeros de Londres y las líneas aéreas Intercontinentales fueron creadas  en el período de entreguerras. Después de la guerra se siguió con el proceso. El carbón, la aviación, los caminos, los ferrocarriles, el gas, la electricidad, el acero, son ejemplos.
No obstante, en la década del 80, durante el gobierno de Tatcher ingresaron 100.000 millones de libras por la privatización de algunos servicios. Algo parecido a lo ocurrido durante el gobierno del argentino Carlos Saúl Menem en los ’90.
Muchos de estos servicios en América  Latina fueron traídos por extranjeros emprendedores durante el siglo XIX.
En Uruguay los ingleses cumplieron con ese cometido ya que su experiencia europea les brindaba la posibilidad de invertir dinero en el país y además era de mucha utilidad, en el caso del transporte, por ejemplo, para trasladar materia primas necesaria y productos manufacturados.
La urbanización montevideana en pleno crecimiento incentivó su contratación y la facilidad por parte del Estado para cumplir un fin preciso y necesario para todos.
El telégrafo tuvo su primer tendido en 1866; el primer ferrocarril es de 1869, de un español primero y luego de accionistas ingleses; el alumbrado público con gas en 1853; teléfonos en 1882; la empresa Fynn de aguas corrientes es de 1871 y pasa a manos inglesas en 1879; el alumbrado público en al fábrica inglesa Liebig´s es de 1883.
Fue durante el batllismo que su líder vislumbró la posibilidad de encarar un proceso que comienza a principios del siglo XX y se mantiene hasta la mitad de la década del ’50.
Algunos de esos cambios fueron el Puerto de Montevideo de 1909; la Compañía telegráfica en 1907; el Banco República entre 1911 y 1913; el Banco Hipotecario en 1912; el Banco de Seguros en 1911; Ferrocarriles en 1915 (no monopolio); energía eléctrica en 1912; a este proceso hay que sumarle el ocurrido durante el neobatllismo.
En 1947 y con el fallecimiento de Tomás Berreta, asume el sobrino de José Batlle y Ordóñez, Luis Batlle Berres con los mismos principios de su tío. Es así, que comienza durante su mandato la segunda parte del plan de estatizaciones y nacionalizaciones. Previamente se había creado ANCAP, durante la presidencia de Gabriel Terra, teniendo el monopolio de la refinería de petróleo. No así su comercialización.
Siguiendo con el gobierno de Luis Batlle y mediante un pago de deudas inglesas contraídas durante la guerra, el gobierno se hizo con las empresas de esa procedencia. Estas son la Administración Municipal de Transporte (AMDET) en 1947, la Administración de Ferrocarriles del Estado (AFE) en 1952, Obras Sanitarias del Estado (OSE) en 1950 y por último la hoy problemática Primeras Líneas Uruguayas de Navegación Aérea (PLUNA).
En Argentina ocurrió por la misma época durante el gobierno de Juan Domingo Perón. También en ese país se critica la forma en la cual funcionan estas empresas. Es así, que Guille protesta por el servicio. Lo cierto que en Uruguay cuando se quiso privatizar mediante un plebiscito, en 1996 la ciudadanía se opuso. Eso sí, el sol sigue siendo un servicio de todos y gratuitos.

martes, 11 de septiembre de 2012

Mafalda y la historia a través del humor

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Playa, Citroen y velocidad.

La década del ’60 fue una época revolucionaria en todo sentido. Las clases medias aspiraban, como la burguesía, a tener un momento de ocio y esparcimiento. En Argentina, era Mar del Plata y su trágica ruta. Esa que el “tuerca” recorre a una velocidad desmedida y el pobre oficinista, el padre de Mafalda, con su humilde pero rendidor Citroen, económico pero de cero potencia, se indigna ante su competidor de ruta.
En Uruguay era el ansiado Este. Antes que se construyera la Interbalnearia. La costa de oro, Parque del Plata o Punta del Este, Atlántida, Piriápolies o lejana La Paloma. Rocha no era lo que es hoy.
Por supuesto no eran los oficinistas a los que escribía Benedetti. Estos vivían otras vicisitudes. Da la impresión que vivieran una especie de burbuja en donde el no entender de política era la justificación para no opinar sobre temas ideológicos. Hasta que faltaba dinero!! Cuándo esto ocurría ahí se indignaban y cómo!!
Sufrirían entonces varios cambios. Pero la ida a la playa era sagrada. Vivieron al Estado interventor y el neo liberal... Onganíato y Pachecato, dictaduras y vuelta a la democracia. El obrero recurre al ómnibus y la playa Ramírez. Pero cada vez se anima más a balnearios lejanos como Santa Teresa y su camping repleto. José Edgardo González para el suplemento familiar de “El Día” cuenta: “Bikini y mate amargo; arena en las milanesas, caminata por el borde del agua; piropo que parte de un grupo juvenil; radio a transistores; (...) La cola para el retorno veces, amarga el día”. La crónica es de 1970.
Las playas montevideanas también son visitadas por argentinos así podría ser la familia de Mafalda.
Hacia fines de la década del ’50 se había generalizado las vacaciones pagas en el Uruguay. En Argentina durante el peronismo también se popularizaron el descanso de varios días.
Sin embargo hubo varias restricciones para dirigirse al Uruguay, como pasaporte o certificado de buena conducta. Para nosotros era imprescindible que se vinieran porque representaban el 80 % del turismo.
Muchos se quejaban de su apariencia y su forma de hablar o vestirse. Pero era necesario cuidarlos y regalarle una sonrisa.
Eran épocas también de Isettas y Fiat 600. El primero era fabricado por la BMW alemana y le decían el “el huevo sobre ruedas”. Los fititos aparecen en 1956 en Uruguay. Autos económicos como el Citroen que aquí también tuvo su cuarto de hora.
Y si no se contaba con autos se iba en la ONDA o inclusive en tren más específicamente con la línea hacia el Este.
Pero, ¿de dónde viene la idea de ir a la playa? O la elección de esta como sitio de destino.
En realidad parte de la aristocracia. Y primero fue al campo. Hacia mediados del siglo XIX un buen burgués francés debía tener una residencia en el campo. Monet, Manet, Fritz Paulsen así lo describían en las pinturas de la época. Eso en cuanto a las burguesías de provincia. Las de Paris alquilaban en casas de campo u hoteles.
Aglaé Adanson dice en 1831: “Marcharse el sábado por la tarde, pasearse el domingo (si no llueve) y regresar a la ciudad el lunes por la mañana, he aquí a lo que llaman muchos parisienses salir al campo”.
El 6 de agosto de 1854, Auguste Villenet evoca así, en el Fígaro, el intenso calor y la capital desierta: “Se diría que toda la vida ha ido a refugiarse en los andenes de los ferrocarriles”, donde los maridos acompañan a sus esposas que parten para los baños de mar o el campo.
Desde la década del ’70 del siglo XIX las empresas de tranvías se encargaron de promover las zonas de baños en el Uruguay.
Más que una idea o una necesidad fue un producto creado por el transporte. Sin embargo hasta la década del ’30 del siglo XX no se impuso el hábito de ir a la playa. De hecho recién de 1912 data el remate de solares del balneario de Piriópolis creado por Francisco Piria. En Atlátida y Carrasco pasó lo mismo y en el mismo año. También recordando a los primeros podemos mencionar a J. P. Fabini, Miguel Perea, Miguel Jaureguiberry, Miguel Busanelli, etc.
Al día de hoy falta la crónica de un personaje como Mafalda. Es decir los jóvenes de ahora están para otros derroteros diferentes a los nuestros. Pero la playa sigue esperándonos a todos como esa meta anual por la que muchos transitan en el verano.


viernes, 24 de agosto de 2012